Hoy en día decir que una mujer es profesional, es “moneda corriente”. Ha buscado, logró hacerse su lugar y continúa en este avance. Sin embargo detrás de esa profesional se abre otro mundo; el más íntimo; el de ser madres, hijas, esposas, amigas, hermanas, amas de casa, economistas del día a día, roles sociales y familiares que aún nos tienen de protagonistas. Y si hablamos de “mujeres y profesiones”, Enfermería, casi por instinto, las unifica.

#Enfermería. Una profesión que, tal como la mujer, aún continúa en la puja por ser valorada y reconocida. Una profesión que va por  el reconocimiento que merece.

A lo largo de la historia, la enfermería fue consolidándose de la mano del concepto mutante de salud y enfermedad. Una profesión que en la antigüedad, más precisamente, en la época greco-romana comienza como una simple cuestión doméstica. La “mujer de la casa” era la que se ocupaba del cuidado de quienes enfermaban, de preparar remedios caseros, curar las heridas de sus maridos, algunos porque volvían de la guerra, otros, por sus trabajos sacrificados. Las “matronas”, que existen desde que tenemos memoria.

#Recorrido. Hasta entrado el siglo XVII, era un oficio y ocupación exclusivamente de género femenino y muy lejos de ser pensado como una profesión.  Luego, al tomar poder la Iglesia y el catolicismo, se tornó vocacional. Fueron las monjas quienes tomaron protagonismo en la sanidad, al ser  ellas las que brindaban esos cuidados en los pueblos,.

Ya en el siglo XIX, junto con el avance de los movimientos feministas, la enfermería comienza a tornarse un tanto más profesional, nos encontramos frente a la etapa técnica. La enfermera como auxiliar del médico, en la lucha contra las enfermedades. Aparece “la gran” y admirable Florence Nightingale, quien oficializa e implanta los conceptos de la enfermería moderna. Se fundan las primeras escuelas. Y ya cerca de la actualidad, en la etapa profesional, enfermería pasa a ser una carrera universitaria, donde su rol es tan importante como el resto de los profesionales de la salud. Los hombres se hacen parte de este mundo, son bienvenidos. Se descentraliza el exclusivo cuidado del paciente, rol asistencial, y suma actividades de gestoría, docencia e investigación. Analiza y trata a los pacientes de modo holístico, con dedicación y profesionalismo.

Hoy “DAN LA NOTA” tres jóvenes enfermeras, valientes, de bajo perfil y  grandes corazones. Con un currículum admirable y años de trayectoria, ocupando puestos importantes dentro de la profesión y trabajando en uno de los más prestigiosos hospitales de Buenos Aires, ubicado en zona norte. Sus nombres: Vanesa Fantasía, Mabel Santillán y Viviana Salguero.

Te invito a recorrer en cuatro preguntas, sus historias, su visión de la enfermería hoy; los pros y contras de la profesión y como la vinculan con la mujer. … vamos a conocerlas!