Un punto en la cartografía de Buenos Aires, donde se unifican lo característico de un barrio porteño con lo místico y poético de la literatura. Lo rígido de la arquitectura con el fluir del arte. Lo esencial de una esquela de historia en relatos de tinta y pluma.                         

#Atmósfera. Se huelen libros. Se acercan letras. Retumban nombres. Se despliegan mapas en el corazón del Barrio de Recoleta, Palermo. Dos monolitos, pequeños para lo que representan, fríos como la nieve rompen la estructura rocosa y se hacen inmensos. Dos nombres, se desprenden de las placas de bronce y sobrevuelan en el aire;  Jorge Francisco Isidoro Luis Borges (1899 – 1986), Mariano Moreno (1778 – 1811).  La oscuridad que los rodea bajo las estrellas, transmuta. Amanece en este relato. No he viajado en el tiempo, estoy aquí delante de la Avenida Libertador, custodiada por las calles Agüero y Austria,  bajo el respaldo de la Av. Gral Las Heras. A paso lento, no quiero perder detalle. El tráfico zumba en mis oídos. Sólo hace falta adentrarse en el predio para acallar los sonidos.

#BibliotecaNacionalMarianoMoreno. Un símbolo de cultura, educación y tradición patriótica que se planta con ruda firmeza en plena Ciudad y se eleva con mirada perdida hacia el Río de la Plata. Su nacimiento,  en 1810, se situó en el espacio actual de “La Manzana de las Luces”, en la calle México, Buenos Aires. Sus primeros directores: el Dr. Saturnino Segurola y Fray Cayetano Rodríguez. Sus primeros inversionistas: el Cabildo Eclesiástico, el Real Colegio San Carlos, Luis José Chorroarín y Manuel Belgrano. Mientras que el Dr. Mariano Moreno fue designado Protector de la misma desde el minuto cero.

Podría escribir centenares de nombres, como ser, José Mármol, J. A. Wilde, Vicente Quesada, M. Trelles, Tejedor, Paul Groussac, Gustavo Martínez Zuviría, quienes han ocupado los principales puestos a lo largo de los años, o sido de gran influencia para esta culta fortaleza. Como así, hablar de historia y política, pero este segmento no se detiene en ello. Como datos relevantes desde 1884 la Institución figura como Biblioteca Nacional. Debido a la suma aceleradamente creciente, año tras año, del patrimonio de volúmenes, en 1960, por Ley Nº 12.351, se destinan varias hectáreas para la construcción del nuevo edificio, el actual. Un predio donde, en el pasado, se irguió el distinguido Palacio Unzué, Residencia Presidencial de la República Argentina durante la presidencia del expresidente Juan Domingo Perón (1946-1955). La muerte de su cónyuge, Eva Perón, se llevó consigo cada ladrillo. Observando hacia atrás, objetivamente, una demolición con tintes  de un castigo impuesto, a manos del gobierno siguiente.

#Nuevo edificio. Otra obra en Buenos Aires que re enlentece su grito de luz. Diez años de pausa para el corazón literario de la Ciudad. Bajo el diseño y los planos de los arquitectos Clorindo Testa, Francisco Bullrich y Alicia Cazzaniga, y a cargo de la firma Com-Ar-Co S.A, en 1971, arrancan los motores para su construcción, deteniéndose nuevamente en 1980. Dos años más tarde se retoma la obra, concretándose su re-inauguración en 1992, gracias a un préstamo del Gobierno Español en el 90´. Un parto eterno. 

Un espacio camaleónico, lunar. Despliega una cara de día y otra de noche, absolutamente contrapuestas. ¡Hacé la prueba!¡Te invito!

Una mole de rústico cemento a la vista. Con gran parte de su cuerpo bajo tierra y una bocanada de aire que conecta la raíz con la torre principal de cristales. La virginidad de día, lúgubre de noche. Rampas, senderos ascendentes y descendentes reflejan lo cotidiano en la claridad, iluminándose histriónicamente al bajar el sol. Monolitos, plazas internas, esculturas que relatan trozos de historia Argentina. Vegetación que anula el bullicio de las calles y flexibiliza el paisaje. Un patio central, colosal, que pareciera convertirse en pista de hielo durante la noche. Esa pequeña “terraza”, lindante al hall de entrada,  con asientos para reposar durante horas. Sus visceras; Sala general de Lectura, Audioteca, Fototeca, Sala de Tesoro, Hemeroteca. Salas que conforman una verdadera caja de Pandora. Registros fotográficos, musicales, periodísticos, literarios a mansalva. Folletos, tesis, vinilos, cassettes, diarios que juntos armarían una escalera hasta la cielo. 

Este mes no vine sola a la Biblioteca Nacional. Este artículo no nació casualmente. Agosto nos codea de refilón. –  ¡El día 24 nació Borges! – Me increpa por lo bajo – . Este mes habla acerca de “La Biblioteca de Babel”, “El otro, el mismo”. Sí, habla de él.  Recordando con emoción y sensibilidad la etapa en que Luis Borges fue Director de la BNMM desde el año 1955 hasta 1973. Del mismo modo que me grita, antes de dar la vuelta a la esquina, – ¡No te olvides que el 26, nace otro artista, otro Rey de la letras! ¡Cortázar, querida, Cortázar!.

De este modo, Agosto, se esfuma entre nubes con “Rayuela” debajo del brazo y recitando “La otra orilla». ¿Qué sería de un cerebro sin letras, sin análisis, sin libros, sin educación? … ¿Y de una sociedad?…


Historia Rockstar

Te invitamos a conocer algo más del gran Mariano Moreno en un increible Podcast de Martín Leguizamón, en el que podrás entender por qué Moreno podría haber compartido una mesa con otro grande, Spinetta.