Julio Cortázar escritor, traductor e intelectual argentino. Nació el 26 de agosto de 1914  “producto del turismo y la diplomacia”, tal como él mismo lo definía; ya que  por  ser hijo de un funcionario de la embajada argentina en Bruselas,  nació allí, en Bélgica.

 
8 años tenía cuando  escribió su primera novela y sus primeros poemas, manuscritos que fueron cuidadosamente guardados por su madre. 
Presencia fue el primer el primer libro impreso del escritor. Un libro de poemas editado en 1938, que firmó con el seudónimo Julio Denis. Bestiario, es el primero publicado como Cortázar. 
El jazz amante de este género musical se refleja en muchos de sus escritos; tal es el caso del cuento El perseguidor o de Rayuela donde aparecen grandes figuras como: Parker, Louis Armstrong, Bessie Smith o Monk.
El Box su gran pasión. Lo que lo llevó en una época a ser relator de tal disciplina; sin embargo, no duró demasiado ya que ante la emoción que le provocaba,  lo despidieron porque era difícil entender su relato. 
Cartas escribirlas era su deleite. Más de 1000 intercambiadas entre amigos que se encontraban en diferentes países, fueron recopiladas en cinco volúmenes por Aurora Bernárdez, su primera mujer. 
El ajo le provocaba alergia. Quizás de allí su fijación con historias de vampiros, uno de los protectores más tradicionales contra las míticas criaturas.
La Maga el personaje de «Rayuela», existió de verdad. Su nombre era Edith Aron y era amiga de Aurora. Ambos  trabajaron juntos en las tiendas Printemps en París. 
Mandala fue el primer título de Rayuela; sin embargo el símbolo hindú le resultó demasiado pretencioso y prefirió el nombre de Rayuela. Cortázar, estableció un paralelismo entre este juego y el transcurso de la vida;  tal como su novela: un juego en el que cada lector puede elegir su trayecto de lectura.
Su biblioteca está en Madrid. En 1993, su viuda, Aurora Bernárdez donó a la Fundación March los tomos que el escritor almacenó a lo largo de su vida. 2786 ejemplares los libros que lo  acompañaron desde su juventud, entre los que se encuentran joyas literarias y ejemplares firmados por Octavio Paz, Neruda y otros grandes.

 

Fuentes: Universia México /Cultura Inquieta

 

“…Todo el mundo tenía sed y se metía en el London…”