La clave para llevar a cabo una alimentación saludable es la organización y planificación. En verano al cortar con algunas rutinas como el colegio de los chicos, y  demás actividades del año, nos cuesta m

antener el equilibrio en nuestra alimentación diaria. Por eso es importante acomodarnos a las nuevas rutinas y pensar de antemano qué alimentos van a formar parte de nuestras comidas durante las vacaciones.

Lo primero y principal es realizar 4 comidas a diario: desayuno, almuerzo, merienda y cena. De esta manera evitamos el picoteo entre comidas o realizar grandes comilonas por exceso de hambre.

Por otro lado, es primordial tener siempre disponibles en casa, alimentos saludables que sean rápidos de preparar. En vacaciones solemos estar más tiempo afuera, ya sea porque nos fuimos a la playa y disfrutamos del día allí, o porque nos quedamos en la ciudad y aprovechamos para pasear, para visitar amigos o familiares.  Esto hace que  al volver de noche, luego de un día de calor no tengamos muchas ganas de cocinar y agarremos lo primero que encontramos. La estrategia?  tener esos alimentos listos para realizar comidas rápidas sin descuidar los nutrientes que incorporamos.

¿Qué no debe faltar en nuestra heladera?

Diego Sívori

Otro motivo por el cual está bueno tener siempre ingredientes listos para realizar una cena saludable es que permite compensar ese almuerzo con amigos o el gustito de mas que te diste en el día. En verano, y en todas las estaciones del año la clave está en organizarse ya que por más voluntad que uno tenga de cuidar su alimentación, esta fuerza es débil y puede flaquear en cualquier momento.