La escuela 20 D.E. 2 Rosario Vera Peñaloza, ubicada en el barrio de Almagro, tiene un “alumnado” muy especial desde hace años.

A la escuela, ubicada en Pringles 1165, asisten 900 alumnos de jardín y primaria y, a la noche, hay casi mil alumnos de programas de educación no formal. Aunque es de jornada simple, la directora de la Cooperativa, Fabia García Panelli, aseguró que “setenta alumnos almuerzan en la institución”.

Pero ellos no son los únicos alumnos de la escuela. La misma también está infectada de ratas.

El año pasado, por la presencia de roedores, el comedor había sido clausurado por más de un mes. Este año, por su parte, parece que las cosas no han cambiado mucho.

“Desde la comunidad educativa advertimos que hubo una negligencia, el año pasado, en dejar las trampas para roedores en diciembre y retirarlas recién el 20 de febrero con ratas muertas (…) en las últimas semanas se intensificaron los pedidos a Supervisión y hace una semana se dio el máximo pedido de alerta. Los padres señalan que no alcanza con la colocación de trampas y exigen una solución definitiva para erradicar a los roedores“, explicó la Cooperadora.

Y en el primer día del ciclo lectivo, en vez de estar los niños en sus aulas, los alumnos, padres, docentes y vecinos realizaron un ruidazo en la puerta con el lema “Reclamamos una inspección profunda y medidas contundentes. Basta de ratas”

La pregunta es entonces… ¿Tanto cuesta hacer las cosas bien? ¿Tan poca importancia tiene la educación (y la salud en este caso) de nuestros chicos para el gobierno?