Cuando camino, mi cuerpo no resiste el aire.
La tierra se siente mas sensible a cada paso.
Cerrando los ojos me protejo de tanto caos.
A veces creo que el tiempo no pasa,
pero respiro hondo para acordarme que vivo.
Que los abrazos que tanto necesito se adueñen, como el mar en la arena.
Busco encontrar entre columnas, una esperanza.
Todo parece ocurrir a una velocidad mayor,
pero en realidad ocurre normalmente.
Veo como este lugar en donde vivimos se desmorona.
Voy a comprar comida, no alcanza.
Caminamos con el cuerpo endurecido de tantas preocupaciones.
Recurro a la tele para una pausa:  veo un chico, fue a bailar, y
golpearon su cabeza sin piedad.
Hasta donde llega la linea de la vida?
Me enojo, me duele tanta injusticia.
Los despidos, los jubilados, los abusos, la inseguridad, los discursos…..
Probemos lo nuevo, lo que en parte no decimos, no lo que esta gastado, y queremos que sea nuevo.
Aunque la tierra no nos sostenga y volar por donde queremos, con la piel,  lastime.
Que no te roben los sueños
Por hablar con alguien que nos mira y acaricia el alma,
Por ver las nubes….
Encerralos en las paredes que nadie conoce, y cada vez que habras la puerta dejalos salir.
Ser feliz es posible?
Habra vacuna ante tanta impotencia?
Proyectar es posible?
Ausentate por un momento para retomar tu vida y tener esperanza, sentir alivio, abrir las manos y que pase el viento, sin pesadez, ni miedos.
Es maravilloso sentirse libre y ahondar en nuestros deseos mas profundos para concretarlos.
Salgamos de esta neblina, intentemos ver la luz y reaccionar.
Rápido, corramos, vamos a sentir nuestra respiración.
                                                                
Monica Gallardo
 
 
Gracias Mónica por compartir tus palabras con nosotros! Equipo #BAenRed