El éxito de instalar hábitos alimentarios saludables en el hogar requiere de la participación de todos y comienza antes de ponernos a cocinar. Seguramente te estés preguntando cómo hacerlo; la clave está  en el armado de la heladera.

Como menciono en el libro Nutrición (de)mente: “Dime que tiene en tu heladera y te diré cómo comes”

Una heladera que acompaña nuestros objetivos alimentarios es una heladera inteligente y práctica. Ésta nos ayuda a no tentarnos en caso de seguir un plan nutricional y hace posible la practicidad y la simplicidad a la hora de cocinar, permitiendo una alimentación diaria nutritiva.

Para armarla debemos planificar de antemano las compras en el super y cómo vamos a stockearnos. Alimentos frescos y coloridos nos acercan más a una alimentación saludable, mientras que el abuso de ultraprocesados nos limita en la variedad y cantidad de nutrientes.

A continuación te cuento de algunos grupos de alimentos que precisa tu heladera y como acomodarlos.

LACTEOS DESCREMADOS: Leche, yogurt, queso fresco y untables. Éstos son grandes aliados para formar parte de tus desayunos y meriendas o armarte alguna colación. Son fuente de proteínas de buena calidad y expertos en dar saciedad y bajar la ansiedad, por su alto contenido en serotonina. Su ubicación ideal  la parte superior ya que, es la más fría y son ellos los que más frescos deben conservarse.

VERDURAS FRESCAS: a mayor variedad de colores, mayores opciones de nutrientes tenés para consumir. Podes almacenarlas enteras o  en contenedores lavadas y cortadas para que no les de fiaca prepararlas cuando llegan cansados a casa. También podemos tener stock de Cereales (arroz, fideos) o Legumbres (porotos, lentejas) cocidas para acompañar ensaladas express.

FRUTAS: para comer de postre o como colaciones. La banana, manzana, ciruela, mandarina tienen como comodín no necesitar de utensillos para comerlas. Éstas pueden conservarse en la zona inferior de las heladera junto con las verduras.

CARNES: pueden almacenarse cocidas para tenerlas listas para consumir. Es importante rotularlas para no excederse de los días de conservación previstos. En caso de estar crudas deben permanecer en la zona superior de la heladera.

HUEVOS: se les puede pasar un trapito seco y al momento de utilizarlos pasarles uno húmedo si se encuentran sucios. De esta forma no le retiramos la capita externa que los protege y hacen que perduren refrigerados en la huevera.

AGUA FRESCA:  siempre! ya que es la mejor forma de hidratarse. También puede haber alguna bebida dietética sin azúcar, para esos días que alguno vuelve a casa con ansiedad por algo dulce; un vaso de éstas te permitirá darte ese gustito dulce que venias buscando.

Cómo todo, los cambios son paulatinos y las heladeras inteligentes se van construyendo de a poco, con ayuda de toda la familia. Por último, en caso de tener algún dulce o alimento tentador, es conveniente almacenarlo en tarros oscuros y que no estén a la vista.