A qué te dedicás? Escribo! ¿Y trabajás de eso? Cuántas veces vamos a ver obras, presentaciones de libros, una muestra de pintura, la banda de un amigo, un show de stand up, una feria de artesanías que una amiga acaba de inaugurar en algún sitio de la ciudad. A todos los escuchamos decir que se trata de un segundo trabajo, casi no entra en la categoría de trabajo porque el dinero no cubre todo aquello que representa para quienes nos dedicamos a minar el suelo de lo imposible.

El Trabajo Dignifica y en muchos sentidos, porque el trabajo no es una actividad que comienza y termina en uno, no se recorta a un mundo privado de elecciones solamente individuales, buenas o malas, de aciertos o desaciertos a la hora de elegir un oficio. Sí, reivindico aquí esta palabra tan mal usada o quizá puesta en segundo lugar, se prefiere profesión como exclusiva a quien tiene ciertos estudios académicos. Pero ambas, oficio y profesión son casi sinónimos. Profesar aquello que uno tiene como actividad, en la que uno pone su energía, conocimientos, y oficiar como sujeto que lleva adelante su tarea. 

Ser cartonero es un trabajo, no será una actividad elegida con enorme placer por nadie, ni siquiera por quienes se ven forzados a recoger la basura que otros desechamos, pero su profesar está en esa dignidad y en todo el supremo esfuerzo que alguien hace en un contexto tan injusto como este.

Qué es el trabajo sino la voluntad de expresar un anhelo de conquista guiado por la libertad. Un trabajo, no una simple actividad, no importa si es una oficina o un supermercado, en un atellier de pintura o un colegio, el trabajo se vuelve singular por cada uno de nosotros. Y ni siquiera las crisis ponen freno al deseo cuando se trata de volvernos un cachito más libres, respetados.

Eloísa Cartonera es una  Editorial Cooperativa, en el barrio de La Boca, que surgió en el año 2001. Publica libros hermosos con cartones que compra a mayor precio que el resto, revalorizando el trabajo de quienes han hecho de un agujero social una posibilidad a partir del esfuerzo, la dignidad, creando oportunidades para el resto. Porque el trabajo es social, porque esta editorial no sería lo que es sin el trabajo de un cartonero.

 

 ¿El mundo del trabajo o lo que se ha hecho del trabajo en el mundo? 

 

Ese espacio que parece desbordante pero que no es nada más ni nada menos que una creación no siempre igualitaria, es a veces una marea de injusticias de la que podemos corrernos y de repente crear una editorial con libros cuyo origen proviene de la dificultad, de las crisis, pero también de la voluntad y la colaboración. Porque el trabajo debe aspirar a generar encuentros.

Las noches son duras para quienes tienen por oficio recoger de la basura, ojalá ser cartonero fuese un mal sueño, pero existe como actividad y no deja de ser un pronunciamiento que debe involucrarnos. Las posibilidad de tener un trabajo no es una cuestión voluntarista, se teje en una sociedad que tiene forma concreta, ideas, procesos, limitaciones. Chocarme con alguien que recoge basura debiera al menos hacernos pensar en qué es el trabajo.

Al visitar esta editorial tan particular, en un barrio como La Boca, símbolo de un país que fue testigo, con su puerto, de un proceso económico, cultural, social, industrial, de un país en crecimiento, ha generado miles de escenas en nuestra cinematrografía argentina. Películas como Riachuelo, Tango, El alma del bandoneón, o artistas como Quinquela en la pintura, el teatro sainetero, son obras de arte que nos reflejan como sociedad, rescatando la vida del trabajo en un país tan potente como el nuestro.

Qué es el trabajo más allá de mí. Cómo hacer de nuestras expresiones, deseos, conocimientos, dificultades, un trabajo. Eloísa Cartonera es un claro ejemplo que nos hace pensar en el trabajo no como un acto privado, silencioso, utilitario, sino como la voz humana que mejor nos expresa como seres libres y deseantes. Visitalos en http://www.eloisacartonera.com.ar/