Pasaron dos semanas de la segunda audiencia del juicio oral y público contra Mariana Gómez, acusada de «resistencia a la autoridad y lesiones graves» por la jueza de instrucción María Dolores Fontbona de Pombo. Aunque se esperaba que el juicio se resolviera en la primera jornada del 5 de junio, la jueza Marta Aurora Yungano resolvió que se realizaran dos audiencias más.

 

“Me violaron durante 16 años y nunca logré que me escuchara una jueza. Ahora una jueza me escucha pero como acusada. Voy por la absolución”, dijo Gómez a la agencia Presentes durante la primera audiencia en el Tribunal Oral en lo Criminal nro. 26, en la Ciudad.

 

El juicio se lleva a cabo por lo sucedido en octubre de 2017. Mariana se encontraba con su esposa debajo de la cúpula de la estación Constitución, despidiéndose entre besos mientras fumaban, como lo hacían otras 40 o 50 personas que circulaban allí.

Por ello, sostienen que no fue casual que el empleado de Metrovías se acercara a la única pareja de lesbianas, para pedirle a Mariana que apagara el cigarrillo. Ella le dijo que lo terminaba y se iba. Y ahí fue cuando la violencia policial se desató. Jose Maria Perez, el empleado de Metrovías, llamó con su mano a Maximiliano Jonatan Rojo, oficial de la policía metropolitana. El oficial Rojo se acercó a pedirle directamente que apagara el cigarrillo tratándola de varón constantemente mientras ella insistía en que era mujer.

En ese momento, la detuvieron y se rehusaban a comunicarle a su pareja a donde la trasladaban. La trataban de su «amiga» cuando se les aclaraba constantemente que era su esposa. El oficial Rojo llegó incluso a pedirle la constatación del vínculo, por lo que Rocío tuvo que presentar la libreta de matrimonio para poder recibir información sobre el traslado. Recién cuando le sacaron fotocopia al certificado de matrimonio le dijeron a dónde la llevaban.

Mariana fue trasladada a la comisaría del subte E estación Boedo, donde la requisaron haciéndola desnudarse delante de policías, abrir sus piernas, levantar los brazos, agacharse y levantarse tantas veces como ellos quisieron.

Aún así, a pesar de toda la violencia institucional y policial que sufrió es ella quien fue llevada a juicio, probando una vez más que la justicia responde a la heteronorma. El caso de Mariana no es excepcional:  según datos de CORREPI, durante el 2017 al menos 40 lesbianas fueron víctimas de detenciones arbitrarias en la CABA; esto demuestra que detrás del discurso neoliberal “gay friendly” sigue predominando una profunda política estatal lgbtodiante, representada por las fuerzas represivas y la justicia.

En la próxima audiencia se espera la absolución de los cargos, casi dos años después del inicio de este proceso judicial absurdo.

Mariana y Rocío convocan a acompañarlas en la última audiencia el martes 25 de junio a las 9:30 en el Juzgado N°26, Paraguay 1536 (CABA).